http://www.makepovertyhistory.org Menuda mierda: Episodio II: Los canapés <body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <iframe src="http://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID=12295158&amp;blogName=Menuda+mierda&amp;publishMode=PUBLISH_MODE_BLOGSPOT&amp;navbarType=BLUE&amp;layoutType=CLASSIC&amp;searchRoot=http://rachasdeviento.blogspot.com/search&amp;blogLocale=es_ES&amp;v=1&amp;homepageUrl=http://rachasdeviento.blogspot.com/&amp;vt=-184086582664670151" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" frameborder="0" height="30px" width="100%" id="navbar-iframe" allowtransparency="true" title="Blogger Navigation and Search"></iframe> <div></div>

viernes, enero 02, 2009

Episodio II: Los canapés

Eran casi las 10 de la noche cuando nos decidimos a salir.

Conforme ponemos un pie en la calle, creo escuchar "Cogemos un taxi, ¿no?", a lo que alguien responde "Son 10 minutos andando". "Entonces, cogemos un taxi, ¿no?". Decido estirparle el corazón en un movimiento rápido y certero. Me arrepiento en el último momento. Una lástima.

Pasamos por una pastelería. La misma de antes decide comprar una barra de pan y metérsela en el bolso. Pide que se la partan por la mitad. Por un momento, me planteo comprar barras de pan para todos. No todos tenemos bolsos, por lo que, finalmente, descarto la idea.

Las calles de Granada siempre me han parecido un buen sitio por el que pasear. No son gran cosa, pero tienen su encanto. Así que intento tomar una buena ruta, disfrutando de la caminata mientras el grupo de cotorras discute las últimas tendencias en sombra de ojos a mis espaldas. En un intento de llamar mi atención, alguien se dirije a mí: "Entonces, cuando termines la carrera montarás una tienda de ordenadores, ¿no?". "Sí", contesto, "venderé ordenadores y bocadillos. Se llamará Ciber Bocata. ¡Va a ser la bomba!". Siempre me gustaron los ordenadores y comer bocatas. Me mira confundido, y vuelve a su conversación.

En un momento dado, mi hermano decide, acertado, tomar un desvío a la derecha, y comenta segundos más tarde: "Os quejaréis de la ruta turística que estamos haciendo, ¿eh?". A lo que la chavala del pan bajo el sobaco contesta: "Hombre, si nos explicárais algo...". Me ofrezco a explicarle: "Levanta la cabeza. ¿Ves? La catedral". Me contesta que ya se lo había imaginado. Buena imaginación la suya. Es avispada.

Tras unos minutos más, llegamos a nuestro destino: Bodegas Castañeda. Si por algo se caracteriza esta bodega, es por estar siempre, a cualquier hora y durante cualquier día del año, llena hasta los mochos. Apuesto a que pagan a esa gente por estar haciendo bulto. Nosotros, que no nos achantamos ante nada ni nadie, entramos decididos y encontramos un maravilloso hueco, en el que podemos disfrutar alegremente de la cerveza que vamos a pedir en breves instantes. Llega la cerveza en buena compañía: montados de jamón y queso. Genial, nos faltan manos. Tras hacer de perchero, me ofrezco a hacer las veces de barra de bar. En una mano mi cerveza, en la otra los montados, por un momento me invade la tentación de meter la cabeza en el plato y servirme mi ración. Una vez más, contengo mis instintos. Empiezo a ser un reprimido. Finalmente hago uso de las mesas del personal de alrededor, esbozando mi mejor sonrisa cada vez que es necesario. Ellos no sonríen. Pobrecitos, algo les habrá pasado.

En unos minutos conseguimos una mesa. Encargamos una verbena de canapés, y cervezas para todos. Yo me pido un calicasas, una mezcla de todos los vinos que tengan en la bodega, con hielo y rodaja de limón. Soy un sibarita. En un par de minutos llega el papeo. La gente lo está gozando. En Granada los canapés saben cómo montar una buena fiesta, me digo, no como en Valencia, región de donde provienen los comensales que nos acompañan y la paella.

Cuando terminamos el fiestazo que los canapés habían montado, decidimos largarnos del local, satisfechos del papeo. Antes de hacerlo, me pido otro calicasas para amenizar el paseo. Ya que estamos donde estamos, propongo acercarnos hasta el Eshavira, un bonito sitio al que sólo he ido una vez en mi vida, pero en el que puedes disfrutar de flamenco en directo y porros. Hago una llamada para confirmar el sitio exacto, y me informan de que alguien ha acabado con la ilusión de sus primos, tras haberles contado alegremente que los regalos no los compran los Reyes Magos, sino que los compra él mismo.

Llevamos 10 minutos andando. Encuentro la calle. De nuevo. Esta es, seguro. Giro. Y ahí está, un neón luminoso, inconfundible, que reza "SEXSHOP" en letras rosas y amarillas. Bajo la cuesta entre saltitos, alegremente, giro la calle. "Aquí tampoco eeeees!". Finalmente, lo encontramos. Mola. No hay actuación en directo, sólo un par de gitanos sentados al piano. Nos sentamos junto a ellos. Uno de ellos mueve las manos sobre las teclas a una velocidad hipnótica, soltando cientos de notas de flamenco fusión a su paso. Vaya tela como toca el amigo.

Nos acercamos a la barra a por cerveza, y entonces sucede. Me roza el bigote ese olor inconfundible. Me vuelvo loco. Localizo de dónde proviene, por un momento me planteo negocios sucios. Finalmente vuelvo a la mesa con las cervezas. Decido romper mi cuarentena, y coger un cigarrillo. La música se va haciendo cada vez mejor. El gitano que hay junto al piano se arranca a cantar de vez en cuando. Unos cuantos aaaays, primero. Después, mejora la letra. Un par de contertulios tienen cara de aburridos y de querer dormir. Yo lo estoy gozando cosa mala.

Tras un par de horas, salimos a la calle. Un parroquiano con aspecto demacrado lía un porro. Pasamos de largo. Volvemos a casa por una ruta diferente, más bonita. Al final no le he sacado el corazón a nadie. Me pregunto cómo estará la barra de pan.

Por esta noche, estoy a salvo.

8 Comentarios:

Blogger Daniel dijo...

Sublime Luismi ;)

Te podrias dedicar a esto si alguna vez te falla la tienda de informatica y bocadillos xD

Esperando la continuacion.

5:32 PM  
Blogger Fran dijo...

a la altura de eduardo mendoza que no es poco...

8:08 PM  
Blogger Tanya dijo...

Luismo, eres un genio. Como el de Aladín.

10:08 PM  
Anonymous Anónimo dijo...

k guayyyyyyyyyyyyyyyy la idea del ciber bocata!!! yo iria encantada eh??? jiji. me gustan muxo estas cronicas, asi que las espero frecuentemente (y no una cada vez que se alineen jupiter y saturno). :D besitosss

10:23 PM  
Blogger Osica dijo...

CiberBocata! Que no se te olvide registrarlo, por si acaso, jejeje.

Espero que sigas la racha de actualizaciones ^^ Aunque yo soy la primera que tiene abandonado el blog...

Un besito!

PD: Saludos a la patata rosa ^^

1:53 AM  
Anonymous Leyre dijo...

Que ganas de pasear por Graná me han entrao al leerte... seguiré tus aventuras.

Y no olvides, una barra de pan dura en el bolso sirve pa defenderte a panazos si fuera necesario ;)

3:19 PM  
Anonymous Anónimo dijo...

lastima que ya haya un cyberbocata al lao de la etsi, ese hubiera sio el negocio definitivo que tanto tiempo llevamos buscando :-\

3:54 PM  
Blogger Javi dijo...

Nunca sabes si la música mejora o mejoras tú, en cuanto eso volvemos a probar. Aupa

7:42 PM  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home