Confesiones de un joven cascarrabias
En la niebla confusa del despertar miró a su lado. Acurrucada, estaba ella; aún dormía. De pronto, tuvo una revelación. Por fin sabía qué quería ser de mayor: su compañero.
Escrito por Luismi a las 12:06 PM
Qué afortunada ella.
Un microletrato muy bueno!!!!
Grande! (microcomentario)
En esta situación no se está en poder ni derecho de pedir más cosas, pero si alguien me concediera ambos favores sólo reclamaría que me quieras así para toda la vida.Pueda o no pueda ser y mientras se decide, yo seguiré intentando quererte cada día mejor.No se me ocurre manera mejor de emplear mi tiempo.
Así da gusto enamorarse!
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